Tres intenciones para la vida como líder: seguir aprendiendo, seguir reflexionando y seguir creciendo; de lo que aprendes, no quedarte solo en el aprendizaje sino practicarlo y aplicarlo; y de esa práctica, compartir las cosas que realmente tocan tu vida y marcan una diferencia.
Estos tres elementos se conectan entre sí: cuando compartís, aprendés; a medida que aprendés y practicás, se integra. La invitación es a acercarse a las cosas con mente de principiante, siempre de forma renovada: ¿Cómo puedo ver las cosas frescas? ¿Cómo pueden ser más significativas e impactantes para mí y para las personas con quienes trabajo?