El momento de la verdad

El desafío y la oportunidad

Este no es un artículo con la intención de juzgar lo que es “bueno” o “malo”, correcto o incorrecto. Escribo estas palabras para desafiarnos a nosotros mismos y a las personas que nos rodean, incluso nuestros equipos y organización, acerca de cómo estamos respondiendo a la situación actual. Creo que este es el momento de pasar de los consejos prácticos sobre cómo sobrellevar el teletrabajo, a un nivel más profundo de reflexión individual y conciencia colectiva. Porque, o todos salimos de esto juntos y más unidos, o muchas personas y negocios lo sufrirán más de la cuenta, creando un impacto enorme del que probablemente nos tomará años recuperarnos como sociedad.

Muchos de los líderes con los que trabajo piensan que el momento indicado para trabajar sobre la cultura organizacional, y “cómo estar más alineados con nuestros valores declarados”, es “cuando tenemos tiempo para ello”. Permítanme decirles algo, alto y claro: ¡no hay mejor momento para mover la cultura hacia donde deseamos, que una situación de crisis desafiante!

La gente nos está observando ahora más que nunca. La cultura no es sólo lo que decimos en los eventos corporativos y en los correos electrónicos oficiales, sino lo que hacemos, sobre todo, en circunstancias difíciles. La cultura se construye a través de los mensajes que enviamos todos los días (intencionados o no), con cada acción que tomamos, para mostrarle a la gente lo que realmente es valorado aquí.

Este es el momento

Sí, este es el momento de la verdad. No cuando las cosas van como se esperaba. La forma en que cada uno responda mostrará sus valores y cultura en acción. Este es el momento de tomar acciones y estar alineados con la mejor versión de cada uno, nuestro equipo y la organización a la que pertenecemos. Este es el momento de levantar la mano y elevar la conciencia, generando las acciones positivas necesarias en cualquier ecosistema al que pertenezcamos.

En los últimos días, he visto muchas formas en que las personas, las organizaciones y los gobiernos están respondiendo a la situación del Covid-19 y su impacto. He visto grandes ejemplos que inspiran; dónde las organizaciones y los gobiernos están tratando de crear soluciones para aquellas personas y entidades de las que son directamente responsables. Desde la creación de fondos públicos que se proporcionan para apoyar a las personas más afectadas, hasta empresas que crean nuevas políticas para hacer frente a desafíos nunca antes vistos para sus empleados y clientes. Y también, ha habido y, sigue habiendo cada día, demostraciones individuales de cómo podemos apoyarnos unos a otros como ciudadanos. ¡Esto es genial!

Pero también corremos un gran riesgo. He observado muchas otras situaciones en las que quizás de forma inconsciente, respondemos desde la “autoprotección” y el miedo. Dónde sólo se están centrando las respuestas sobre  el impacto en uno mismo o la propia organización. Incluso, si creemos que lo estamos haciendo muy bien, corremos el riesgo de perdernos en nuestra  auto indulgencia, y así quedar inconscientes de cuanto más podemos hacer. A veces nos desconectamos de lo que hemos dicho y compartido en el pasado; empezamos a funcionar cada vez más en piloto automático. Veo y escucho a personas en organizaciones haciendo cosas porque “me dijeron”, sin desafiar si esas solicitudes y acciones están alineadas o no con lo que queremos ser y nuestros valores declarados.

En la última década, las organizaciones han estado compartiendo públicamente cómo son más conscientes de su impacto en el medio ambiente (¡que no es sólo ser más “verde”!). Han estado hablando de la necesidad de verdaderas “asociaciones” y el cuidado de todos sus grupos de interés (cuidando de toda su cadena de valor y la sociedad en general, no sólo de los accionistas). Las empresas han estado compartiendo en los medios de comunicación y con sus empleados, valores como “empatía”, “responsabilidad” e “innovación”. Las noticias han estado llenas de declaraciones de Consejeros Delegados y líderes en general, con una o más de estas palabras. ¿Aprovecharán esta crisis para mostrar cómo lo hacen realmente? ¿Serán capaces de mirar el panorama más amplio más allá de sí mismos?

Y para todos hacernos parte, nos invito a pensar a cada uno de nosotros, como individuos. De diferentes formas seguramente hemos estado compartiendo con amigos y colegas cuáles son nuestros valores. Cosas como empatía, respeto, libertad de elección, amor, entre otros. Si piensas en tus valores, algo similar, virtuoso y positivo, seguramente emergerá.

Entonces, la pregunta fundamental es, ¿Cómo estamos respondiendo a los desafíos? ¿De acuerdo con nuestros valores al máximo posible? Y permítanme compartir una vez más, que la intención de este artículo es desafiarnos a hacer una pausa y reflexionar sobre dónde no estamos viviendo alineados con nuestros valores, y cómo esto podría estar contribuyendo a posibles problemas futuros (o soluciones). Esta es una invitación a todos nosotros a aprender nuevas formas en las que podemos traer a la vida nuestra “mejor versión”, como individuos, a través del equipo al que pertenecemos o lideramos, y a través de la organización en la que trabajamos. ¿Será cada uno de nosotros capaz de mirar la situación mas allá de nuestros propios miedos y necesidades?

Creando coherencia

Espero que, si todavía están leyendo, ya tengan algunas buenas ideas sobre cómo desafiarse a ustedes mismos. Quiero compartir algunas de las cosas que me vienen a la mente como acciones críticas a tomar, que pueden ayudarnos a todos a traer lo mejor de cada uno y aprovechar esta oportunidad para fortalecernos como comunidad.

1. Aceptar

Primero lo primero:  aceptar lo que está pasando, observarnos a nosotros mismos, tomar conciencia de cualquier emoción que esta situación pueda desencadenar en nosotros. ¿Miedo? ¿Victimización?  ¿Oportunidad? Sólo aceptando lo que está sucediendo, y cómo nos sentimos al respecto, podremos encontrar un camino a seguir. Y si todos lo hacemos desde un lugar de gratitud por lo que tenemos, si podemos centrarnos en cómo podemos responder para hacer de todo esto la mejor situación posible y lo que podemos aprender, puedo asegurarles que será mucho más fácil.

2. Recordemos nuestra cultura deseada y declaraciones de valores

Tómense un tiempo con ustedes mismos para escribir cuáles son sus valores. Cómo te gustaría ser visto y reconocido por otros. Esto nos recuerda quiénes somos como nuestro “mejor yo”. Y ese es el que más necesitamos traer todos en estos momentos.

Si diriges un equipo (o como miembro de él), es el momento de hacer el mismo ejercicio con tu gente. Tómense unos minutos y piensen y registren cuáles son sus valores como equipo y como organización, y qué quieren comprometerse a sostener y representar. Este es el momento de mostrar el camino y cambiar la cultura de forma positiva. Y luego, pasar a la acción. Crea un momento para alinear qué acciones concretas tomarán y aquellas cosas que es mejor dejar de hacer.

3. Levantemos la mano

En los últimos años, muchas personas y organizaciones han puesto el “coraje” en el centro de sus necesidades de comportamiento para ser más innovadores, para probar y aprender nuevas formas de hacer las cosas. ¡Este es el mejor momento para practicar! ¿Y si todos practicáramos tener el valor de desafiar el status quo?

¿Cómo podemos crear el tiempo, el espacio y la seguridad psicológica para que la gente hable y comparta las cosas que tal vez no estamos viendo que podemos hacer mejor?

¿Qué pasaría si todos aprovechamos esta situación para practicar en cada cena familiar, en cada reunión de equipo, en cada pequeño chat en línea; lo que podemos hacer de manera diferente?

Esta es una gran oportunidad para hacer que “coraje” e “innovación” formen parte de nuestra cultura, y no esperar a “los buenos tiempos” para hacerlo. Podría ser demasiado tarde.

4. ¡Solidaridad!

Incluso si no está escrito cómo uno de los valores declarados a nivel personal u organizacional, creo que por aquí pasa gran parte de la solución: ¡Solidaridad!

Angela Merkel compartió esta palabra la semana pasada y me hizo pensar. La mayoría de los gobiernos trataron de evitar el cierre de actividades debido al enorme impacto en la economía en general, y principalmente en las pequeñas y medianas empresas, donde la mayoría de la gente trabaja (¡sí, hay un mundo más allá de la organización en que trabajamos!). Pero ahora, con las acciones que han tomado por razones de salud pública, no hay forma de evitar el enorme impacto que esto tendrá. La gran pregunta ahora es si las pequeñas y medianas empresas (¡y muchas grandes también!) pueden mantenerse a flote, con el impacto de este resultado afectando a millones de trabajadores y a todas las cadenas de valor asociadas.

Si tienes entradas para un concierto (como yo, que tengo dos en los próximos dos meses) y le pides a los organizadores que te reembolsen el dinero, en lugar de esperar y permitirles reprogramar una fecha posterior, es posible que estés contribuyendo a una crisis financiera que nos impactará a todos. Sí, cada acción genera un efecto dominó en una economía global. Nosotros también. Y este es el momento para que pensemos más allá de nosotros mismos. Encontraremos un camino a seguir, juntos, y aquellos que no honren nuestra confianza seguramente se verán afectados en el futuro. Porque recordemos, que el intercambio más importante que hacemos cada día, no es el dinero, sino la confianza.

En mis años de trabajo en el mundo de las “Organizaciones sin fines de lucro”, aprendí que la solidaridad no es regalar lo que ya no necesitamos, sino compartir aquello que tenemos. Sea lo que sea. La solidaridad en tiempos difíciles como este es el principal activo que tenemos para crear confianza y apoyo recíproco.

¿No tenemos la responsabilidad moral y ética en tiempos difíciles de usar todas nuestras capacidades y cualquier ápice de poder que tengamos, para apoyar a los que son parte de nuestra comunidad y están en una situación más vulnerable? ¿Qué haríamos en casa por nuestra familia en una situación de desastre natural? Seguramente nos ocuparíamos de los niños y los ancianos primero, aquellos que más lo necesitan. Y ahora, estamos en una de esas situaciones.

Entonces, ¿Pedirás que te devuelvan el dinero del teatro? ¿Cómo apoyarás a tus empleados? ¿Y la gente que podría haber tenido trabajo temporal durante la “alta temporada” que ahora no sucederá? ¿Le pedirás a ese pequeño hotel en el que te ibas a quedar de vacaciones o dónde ibas a celebrar un evento un reembolso completo, o hay alguna forma en la que puedas mantener la reserva para una fecha posterior? Hay hoteles que tienen una perspectiva de sólo 5% de ocupación durante semanas o incluso meses, artistas que no actuarán en un teatro por un tiempo, y estos son sólo algunos ejemplos de algo que es realidad en muchas industrias diferentes y está ya afectando a toda su cadena de valor. Entonces, ¿qué podemos hacer para ser parte de la solución?

No tengo las respuestas y no sé lo que es posible para cada uno de nosotros, cada negocio u organización. Lo que sí sé es, que, o nos cuidamos el uno al otro o estamos contribuyendo a que la economía se derrumbe aún más, y que la recuperación sea aún más difícil.

Y un gran resultado de empezar a pensar y actuar de esta manera será que, al menos, estaremos más conectados. Sí, todavía estamos a sólo una llamada de distancia uno del otro, y a veces simplemente un gesto hace la diferencia. Una llamada preguntando “¿Cómo estás lidiando con todo esto?”, “¿Puedo ayudarte de alguna forma?” y hacer estas preguntas con sincera curiosidad e interés, escuchar al otro de verdad, y tomar algunas acciones que, aunque sean pequeñas, pueden ser muy significativas, es una manera de compartir que realmente me importas. Tú. Tus seres queridos. Tu negocio. Nuestra relación y nuestro futuro.

Esta es una gran oportunidad, en tiempos en los que podríamos encontrar excusas para estar más aislados unos de otros, para conectar con lo que nos hace humanos y la mejor versión de nosotros mismos.

¿Estás listo para responder al desafío? Este es el momento de la verdad.

Este artículo fue publicado originalmente en LinkedIn en inglés.

Share this:

Transformación Digital y Adopción de IA

No se trata solo de adoptar tecnología — se trata de que las personas la adopten.

La mayoría de las transformaciones digitales fracasan. Las empresas invierten millones en nuevas herramientas y procesos, pero la adopción se estanca. ¿La razón? Se enfocan en la tecnología y la estrategia, mientras ignoran cómo piensan, sienten y colaboran las personas.

Nosotros comenzamos por el lado humano. Los líderes y equipos enfrentan los miedos, hábitos y dinámicas culturales que impiden la adopción. Construyen nuevas mentalidades, comportamientos y prácticas que hacen que el cambio perdure.

El resultado: Las personas adoptan nuevas herramientas. Nuevos procesos. Nuevos sistemas. Y el impacto empresarial llega de forma natural.

Una clase magistral para líderes que guían la transformación digital y de IA.

Se centra en el cambio de mentalidad necesario para liderar el cambio.

Al combinar el potencial humano con la innovación, ayuda a los líderes a construir culturas adaptativas y preparadas para el futuro.

Los gerentes y líderes de equipo deben replantear su rol en la era de la IA. Ya no se trata de controlar tareas — se trata de facilitar resultados, moldear mentalidades y crear las condiciones para que los equipos y la tecnología prosperen juntos.

Esta clase magistral ayuda a los líderes a:

  • Cambiar su mentalidad de “dueño de tareas” a “facilitador de resultados”.
  • Guiar a los equipos en la adopción de IA mediante la creación de nuevas normas y hábitos.
  • Equilibrar el uso ético de la IA con una delegación inteligente del trabajo.

El potencial de la IA no puede realizarse sin un liderazgo capaz de hacerlo realidad. Este programa está diseñado para líderes de nivel C que necesitan:

  • Desarrollar una mentalidad digital que conecte la estrategia de IA con los resultados del negocio.
  • Comprender que la cultura de trabajo y el liderazgo —no solo las herramientas— son lo que hace que la transformación perdure.
  • Liderar con claridad, equilibrando la velocidad de adopción con la ética y el valor a largo plazo.

¿Qué incluye?

– Autoevaluación: Ofrece una línea base sobre tu estilo de liderazgo y potencial de crecimiento.

– Día 1: Convertirse en un Líder Digital Consciente

– Día 2: Transformar la Cultura y la Estrategia a través de la IA

La mayoría de los empleados de primera línea deben trabajar con IA antes de sentirse realmente seguros. Este programa cierra esa brecha al dotar a los equipos de conocimientos fundamentales y habilidades prácticas para utilizar la IA en sus funciones diarias, manteniéndose siempre alineados con los valores y la toma de decisiones consciente.

¿Qué incluye?

Módulo 1: Comprender la IA en tu entorno laboral

Módulo 2: Adoptar el Liderazgo Digital Consciente

Módulo 3: Primeros pasos con herramientas de IA

Módulo 4: Integrar la IA en la práctica diaria

Formato: Módulos autoguiados + 2 sesiones virtuales facilitadas (1.5 h cada una)

Cuando las organizaciones adoptan la IA, la cultura de trabajo es el factor decisivo. Este programa ofrece a los líderes un cambio de perspectiva fundamental: prepara tu cultura de trabajo para la IA, y la adopción llegará como consecuencia.

¿Qué incluye?

– Autoevaluación: Proporciona una línea base sobre tu estilo de liderazgo y potencial de crecimiento.

– Sesiones en vivo: 7 sesiones (3 horas cada una)

– Autoguiado: 3 módulos (2 horas cada uno, opcional)

– Extras: networking, intercambio entre pares y ejercicios prácticos

Diseñado en colaboración con Duke Corporate Education para combinar rigor académico con conocimientos aplicables.

Más información.

Digital Transformation & AI Adoption

It’s not just about tech adoption – it’s about human adoption of tech

Most digital transformations fail. Companies pour millions into new tools and processes, but adoption stalls. The reason: they focus on technology and strategy while ignoring how people think, feel, and collaborate.

We start with the human side. Leaders and teams confront the fears, habits, and cultural dynamics that prevent adoption. They build new mindsets, behaviors, and practices that make change stick.

The result: People embrace new tools. New processes. New systems. And the business impact follows naturally.

A masterclass for leaders guiding digital and AI transformation.

It focuses on the shift in mindset required to lead change.

Blending human potential with innovation, it helps leaders build cultures that are adaptive and future-ready.

Managers and team leaders need to rethink their role in the age of AI. It’s no longer about controlling tasks — it’s about enabling outcomes, shaping mindsets, and creating the conditions where teams and technology can thrive together.

This masterclass helps leaders:

  • Shift their mindset from “owner of tasks” to “enabler of results.”
  • Lead teams through AI adoption by shaping new norms and habits.
  • Balance ethical use of AI with smart delegation of work.

AI potential cannot be fulfilled without leadership that knows how to make it real. This program is designed for C-level leaders who need to:

  • Develop a digital mindset that connects AI strategy with business outcomes.
  • Understand how work culture and leadership, not tools alone, make transformation stick.
  • Lead with clarity, balancing speed of adoption with ethics and long-term value.

What’s included:

– Self-Assessment: Offers a baseline for your leadership style and growth potential.

– Day 1: Becoming a Conscious Digital Leader

– Day 2: Transforming Culture & Strategy Through AI

Most frontline employees are required to work with AI before they feel truly confident. This program closes that gap by equipping teams with the foundational knowledge and practical skills to use AI in their daily roles—while staying anchored in values and conscious decision-making.

What’s included:

Module 1: Understanding AI in Your Workplace

Module 2: Embracing Conscious Digital Leadership

Module 3: Getting Started with AI Tools

Module 4: Embedding AI in Daily Practice

Format: Self-led modules + 2 facilitated virtual sessions (1.5h each)

When organizations adopt AI, work culture is the make-or-break factor. This program gives leaders a crucial shift in perspective: prepare your work culture to AI, and adoption will follow.

What’s included:

– Self-Assessment: Offers a baseline for your leadership style and growth potential.

– Live sessions: 7 sessions (3h each)

– Self-led: 3 modules  (2h each, optional)

– Extra: networking, peer exchange, and practical exercises

Co-designed with Duke Corporate Education to merge academic rigor with actionable know-how.

Learn more.