Creemos que es posible dirigir un negocio que cumpla sus metas, sea rentable y al mismo tiempo siga sus principios y esté impulsado por valores compartidos. La rentabilidad empresarial y la compasión, los valores y la solidaridad se sirven mutuamente y no existe polaridad entre ellos.
Una pregunta muy poderosa que los líderes pueden hacerse es: ¿Cómo me presento ante el mundo y cómo quiero ser recordado? Es fundamental que sus comportamientos estén alineados con sus valores.