La cultura no es solo lo que decís en eventos corporativos y correos oficiales, sino lo que hacés — y sobre todo lo que hacés en las circunstancias difíciles.
Creando alineación
- Aceptar lo que está pasando y cómo nos sentimos al respecto. Solo aceptando podemos encontrar un camino a seguir.
- Volver a nuestra cultura deseada y nuestros valores declarados. Crear un espacio para discutir acciones concretas para empezar a hacer y qué debería detenerse.
- Hablar con valentía. ¿Podés contribuir planteando los temas difíciles y las inconsistencias?
- ¡Solidaridad! La solidaridad no es dar lo que ya no necesitamos, sino compartir lo que tenemos.