Mientras la emoción “te tenga a vos”, no tenés elección. La única salida es a través. Para poner los temas sobre la mesa, debés entrar en un espacio de mayor sabiduría y compasión:
- Tomando algunas respiraciones profundas: Te separás de la historia. Pasás del “la emoción te tiene a ti” al “tú tienes la emoción”.
- Aceptando la emoción incondicionalmente: La emoción tiene todo el sentido, dada la historia que te estás contando.
- Analizando la historia detrás de la emoción: Cada emoción tiene una historia arquetípica.
- Expresando tus pensamientos con humildad: Asumiendo buenas intenciones en todos los involucrados.
- Indagando sobre los pensamientos de los demás con curiosidad.