La calidad de nuestra comunicación impacta directamente en la calidad de nuestras reuniones, decisiones e implementación.
El modelo I-WE-IT
Siempre nos reunimos porque queremos lograr algo (IT / EL RESULTADO), y cualquier cosa que hagamos, necesitamos hacerla juntos (WE / EL NOSOTROS). Sacrificar el “Yo” o el “Nosotros” por el “Resultado” a corto plazo genera una dinámica poco saludable.
Para tener conversaciones auténticas, cuando aparece un pensamiento tóxico tenés 3 opciones:
- Expresarlo (reactivo): decirlo tal cual.
- Tragárselo (superficial): no decirlo.
- Destilarlo (auténtico): transformar la toxicidad preguntándote: ¿qué es realmente importante para mí? ¿qué está en juego?
La verdad esencial siempre es honestidad y respeto. Practicá estas herramientas y observá cómo tu comunicación se vuelve mucho más efectiva.