En realidad solo existen 5 posibilidades sobre quién “es dueño” de la decisión:
- Yo decido: cuando la información recae principalmente en mí y se necesita rapidez.
- Discutimos, yo decido: para tomar una decisión más informada o cuando se necesita compromiso de quienes implementarán.
- Discutimos, decidimos juntos (consenso): para temas del equipo como valores y grandes elecciones estratégicas. El consenso no requiere alineación 100%; basta con el 80-20.
- Discutimos, vos decidís: cuando empoderamos a alguien mientras aportamos perspectivas.
- Vos decidís: cuando alguien tiene el rol y la experiencia para liderar esto.
La clave: definir quién toma la decisión y cómo antes de comenzar la discusión. Una vez que el modelo es claro, los problemas habituales —falta de compromiso, sorpresa ante resultados— quedan resueltos.