Cuando los líderes usan la palabra “cascada” en el contexto del cambio cultural, están haciendo referencia a un paradigma antiguo. No se puede “cascadear” el cambio cultural… pero sí se pueden escalar los atributos de una cultura valiente.
Solo en medio de la ejecución de un prototipo experto podemos aprender más sobre cómo definir la manera en que los equipos deberían conectarse, cómo romper los silos y cómo construir versiones de progreso que demuestren valor.
Si no se logra primero claridad y alineación, el proceso está condenado. No se va a escalar ni cascadear nada más que incompetencia cultural.