Los impactos de la pandemia en nuestra vida cotidiana son extremadamente variados. Observar algunas de estas realidades a través de distintas “lentes” nos ayuda a empatizar más.
Trabajadores del conocimiento: tienen la gran fortuna de poder continuar su trabajo desde casa, aunque muchos enfrentan desafíos de configuración, curva de aprendizaje y equilibrio trabajo-vida.
Con empleo pero en riesgo: miles de trabajadores de la salud, empleados bancarios y de servicios esenciales deben seguir trabajando sabiendo que corren el riesgo de contagiarse cada día.
Ahora desempleados: millones que ahora están o están a punto de estar desempleados, con consecuencias que pueden ser peores que el propio curso del virus.
Si estás leyendo esto, hay muchas probabilidades de que te encuentres en una de las situaciones más afortunadas. Cuenta tus bendiciones.