Cuando el CHRO o cualquier ejecutivo del comité de dirección finalmente se niega a ser un espectador cómplice y se compromete a liderar el negocio como un verdadero líder empresarial, aquí hay 5 formas de iniciar la conversación:
- Tenemos un problema serio… un problema de cultura. Ya no podemos negar el impacto negativo que nuestro liderazgo ejecutivo tiene en nuestra cultura.
- Nuestra industria, historia y futuro están en tensión. El caso de negocio para el cambio es innegable.
- Nuestros colaboradores están perdiendo la fe. Los datos de la encuesta de compromiso son señales claras.
- Nuestro equipo no está aún equipado para liderar esta transformación por sí solo. Necesitamos apoyo experto.
- Debemos esperar invertir en ampliar capacidades de liderazgo. No tenemos que ser recursos incrementales; podemos reasignar presupuesto de L&D.