¡Tengo un sueño, y se llama Niños Conscientes! En una reunión del Consejo de Axialent en Barcelona, tuve una revelación: también podríamos apoyar a los líderes del mañana: ¡nuestros hijos!
El qué de los niños conscientes es ayudarlos a convertirse en protagonistas de su vida (no víctimas), en aprendices (no “sabelotodos”), en maestros de sus emociones, y en personas que piensan por sí mismas y expresan su verdad con respeto.
La libertad mental de nuestros hijos está amenazada por tres fenómenos: las redes sociales (que generan pensamiento circular), la polarización extrema (que divide sin respeto) y la llegada del metaverso (que redefine la identidad).
El objetivo es convertirnos en un conector de iniciativas privadas y públicas para elevar el mindfulness de nuestros hijos y su capacidad para hacer de este mundo un lugar mejor.