En las últimas dos décadas, Agile ha emergido como una práctica imparable y está transformando las culturas organizacionales. La pregunta es: ¿estás gestionando ese cambio cultural de manera intencional, o está ocurriendo por accidente?
A partir del acompañamiento a 200 líderes en 11 países en un programa de liderazgo ágil en una empresa de servicios financieros, identificamos tres brechas clave:
- Agile trae un nuevo paradigma de liderazgo. No es solo una forma más efectiva de trabajar; implica cambiar cómo se siente, concibe y ejerce el liderazgo de manera radicalmente diferente.
- Del liderazgo de “mando y control” al liderazgo de servicio. Los ejecutivos deben dejar de ser el centro y pasar a estar al servicio de los equipos más cercanos a los clientes.
- Del micromanagement a la autonomía y el empoderamiento. Los empleados deben pasar de ser gestionados con expectativas lineales a autogestionar su propio desarrollo.
Entrenar a las personas solo en cómo hacer Agile no era suficiente. Necesitaban zambullirse más profundo y realmente ser ágiles.